domingo, 29 de abril de 2012

Ascendiendo a ti

Es tu cuerpo tierra nueva, 
fecunda tierra de espigas, 
tierra noble que, en abril, 
se llena de primavera; 
también es tu alma tierra, 
alto monte que en mi pecho 
encuentra todas sus cuestas; 
yo quiero arar este predio, 
quiero cultivarte, amada, 
depositar en tu falda, 
las amapolas de mi alma. 

viernes, 27 de abril de 2012

Soy tuyo

A I. D.

Soy tuyo; 
a ti me doy, entero; 
soy de tus manos blancas, 
de tu palabra noble, 
de tu espíritu piadoso, 
de tu dulce mirada de niña; 
a ti me doy, amada, 
con la fe de las olas, 
con la constancia de un río, 
con la felicidad de los niños, 
con el valor de un soldado. 
Ángel, eres, de inocencia, 
en quien hallo 
la bondad de los pájaros 
y tu gracia y alegría 
en dicha transmutan 
mi costra de amargura; 
mi vida comienza, 
como el alma del mundo, 
cada vez que amanece 
pues de ti se nutre, dorada, 
la simiente de los días 
y las horas cabalgan 
sobre la espuma de tu nombre. 
Soy tuyo, 
sólo tuyo, 
porque toda tú eres bella 
y serás eternamente
un tierno brote 
sembrado en mi corazón.

Si tú quisieras

Si tú quisieras 
decir mi nombre, 
borrar podrías, de mi destino, 
la huella horrible del sufrimiento; 
si tú quisieras, 
ya no estaría 
mi vida ahogada en el vil dolor 
que sedimenta la soledad; 
si tú quisieras, 
ya no podrían 
las tristes dudas que me torturan 
arrebatarme la libertad; 
si tu quisieras, 
paloma bella, 
desatarías cuantas cadenas 
custodian, férreas, los imposibles.

jueves, 26 de abril de 2012

La Niña de Sublime Rostro


A I.D.

Sus labios,
miel rizada que comba la dulzura misma,
son alegres como trinar de pájaros
y, bajo su frente de niña,
sus ojos felices sueñan un mundo
sin la mueca del Mal.
Llegó a mi puerto sombrío
con la flor de la amistad
prendida en su pelo de estrellas
para arrojar al abismo los espectros de mi dolor.
Su bondad me sanaba
pero su belleza me hería,
su palabra era bálsamo,
su mirada, una espada,
y, entre la miel derretida de mi afecto,
mil agujas de dolor me punzaban el pecho.

sábado, 21 de abril de 2012

La dicha que siento

A ella

No hay medida
para la dicha que siento; 
y, si mi espíritu brilla, radiante,
como una luna en lo alto,
es porque te he dado mi alma;
y, si soy libre al fin
y está alojada en mi pecho
una esperanza más vasta
que el océano infinito,
es porque te he dado mi alma;
y, si la luz de tu nombre
es el norte que me guía
y todos los caminos que ando
me llevan a la alegría,
es porque te he dado mi alma.
No, amada, no hay medida
para la dicha que siento.


viernes, 20 de abril de 2012

Alma estéril

A Saoirse Jignesh

Puedes ignorar 
las leyes de la Física, 
puedes 
de números ser un desastre, 
puedes no saber quiénes fueron 
Aristóteles, César o Flaubert, 
puedes escribir malos poemas 
o no poder aprender el inglés, 
puedes no alcanzar 
a comprender a James Joyce, 
a Kant o Wittgenstein, 
puedes desconocer
la vieja historia de China 
o el nombre de todos los inventores, 
puedes, incluso, 
ignorar de dónde viene la miel, 
puedes 
ser lo tonto e ignorante 
que te pida tu sagrada libertad 
pero si tu corazón es tonto, 
si tu corazón no sabe, 
si tu alma es un erial, 
aunque sepas más que el Universo, 
no sabes nada, amigo. 

martes, 17 de abril de 2012

Mezquindad

Hombres hay 
en cuyo corazón, 
fuente seca, 
no aletea la esperanza; 
hombres de mortaja, que atenazan 
con sus manos de amargura 
esas luces que apagar codicia 
su desesperada agonía; 
hombres hay, 
ciegos al sufrimiento, 
perdida la dignidad, 
que vengan con las tinieblas 
su propia herida de culpa, 
hecha juguete su crueldad;
hombres de seca raíz, que sueñan, 
en sus primaveras negras, 
con mariposas muertas. 
No quiero dormir su letargo, 
ni sufrir su ruina, 
no quiero morir su muerte, 
ni perder lo que han perdido. 

lunes, 16 de abril de 2012

Expresándote

A la razón de mi esperanza y mi felicidad

Ninguna palabra nombra tu risa,
ni tu mirada noble,
ni tus labios de miel derramándose;
ninguna palabra se ha creado
para la ternura de tu pecho,
ni para tu voz de luna,
ni para tus delgadas manos;
ninguna palabra nombra tu pelo,
ni tu vestido blanco,
ni tu sonrisa fresca;
callado,
mi corazón te contempla;
no puedo nombrarte,
no eres palabra, amada,
pero cada beso que sueño
es un signo tuyo.  

domingo, 15 de abril de 2012

Un océano

Un océano nos separa. 
Lo surcaremos, 
amada, 
lo surcaremos en nuestros sueños, 
como gaviotas de papel, 
sintiendo en las alas una brisa de violetas, 
incitados por el anhelo de una mirada, 
lo surcaremos 
y, cuando nuestros sueños lleguen a la orilla, 
tu dulce mano 
me hará despertar a un amanecer 
donde ya no haya nada imposible. 

sábado, 14 de abril de 2012

Esta dicha

A ella

Esta dicha que me invade ahora 
nunca ofrecerá su huella 
al más potente microscópio, 
nunca será por genios 
convertida en ecuación, 
nunca encontrará lugar 
en los nidos del poder 
ni en la reverencia del lacayo, 
nunca será 
en un límite encerrada, 
nunca morderá 
el freno de un domador, 
 libre cabalga en mi pecho, 
y escapa de los carceleros, 
buscándote, 
amada, 
dirigiéndose justo al lugar 
donde te siente. 


viernes, 13 de abril de 2012

Absurda primavera



¿Qué absurda primavera es ésta,
por Venus,
que no ha durado siete días?
¿Y qué insólitos árboles, los suyos,
vive Zeus,
de tan bellas flores de amor,
que cuajan sólo
un seco fruto de amistad?

miércoles, 11 de abril de 2012

Los que no saben de amor

De amor, ¿qué sabrán 
los sabios que en su redil 
fatigan calculadoras 
y proyectan 
autómatas que digan hola? 

¿Qué sabrán de amor 
los que con ketchup enfangan 
a sus sufridos pacientes 
tan torpes de corazón 
como con el desayuno?

¿Qué, los que en los maletines 
han metido a cien millones 
y como a bestias los tratan
pues como se ven ellos 
así ven a los demás? 

¿Qué, los dueños del dinero, 
que vendieron cuando niños 
a su sombra, 
y conservan en un marco 
el billete que ganaron? 

¿Qué, los que estudian las vidas 
de las celebridades 
y se ceban con ellas, 
con cruenta vesania, 
aunque la suya es peor? 

¿Y qué, el hombre que va a misa 
casi todos los domingos 
y, cuando ve el sufrimiento,  
con hipócrita beatería, 
piensa que es un bien de Dios? 

¿Qué me importa a mí un amor 
que no sea el que te tengo,   
de corazón recto, 
libre y generoso, amigo 
del valor,
nunca traidor, siempre
fiel?
¿Qué me importa a mí un amor 
que se venda o que se compre 
o que no sea más que un número?

lunes, 9 de abril de 2012

Encontrarme en ti


Encontrarme en ti mi destino era
como el de una ola alcanzar la playa
y, aunque nunca el mar bien amado haya,
en mi corazón va la mar entera.

En la vastedad imperecedera
de mi afán de ti, que nunca desmaya,
la esperanza va, desde mi atalaya,
dibujándote como una quimera.

El refugio azul de mi soledad
no te siente extraña y te busca, ansiosa;
te la cedo a ti, como una rosa

pues, hablando sólo con la verdad,
mi insaciable alma y tu inmensidad
desde siempre han sido una misma cosa.

domingo, 8 de abril de 2012

Habitas en mí

A ella


De la noche a la mañana 
las flores han regresado 
y los pájaros retozan 
revoloteando entre ramas 
mas sólo goza mi alma  
porque tú habitas en mí.

Son los caminos ahora 
himnos de luz y color 
  invadiendo los sentidos 
del alegre caminante  
mas sólo goza mi alma  
porque tú habitas en mí.

El azul del firmamento  
es tan claro en la mañana  
que nuestro mundo parece 
feliz juguete de un niño 
mas sólo goza mi alma  
porque tú habitas en mí.

Los infinitos insectos 
bullen sin pausa en la hierba  
y en todas partes la vida 
muestra generosidad  
mas sólo goza mi alma  
porque tú habitas en mí. 

La luna lleva estos días 
un cargamento de estrellas 
que se miran en los mares 
y en los ríos de la Tierra  
mas sólo goza mi alma  
porque tú habitas en mí. 

Serenos amaneceres 
de nubes ensangrentadas 
tienen estos días bellos 
que despiertan la ilusión 
mas sólo goza mi alma  
porque tú habitas en mí. 

Esta dulce primavera 
todo es felicidad 
para mi pecho inspirado 
y colmado de dulzura 
mas sólo goza mi alma 
porque tú habitas en mí.  


sábado, 7 de abril de 2012

Desoladora impotencia

A ella

Terrible es la soledad 
de la voz de un corazón
que nadie quiere escuchar, 
aborrecible, el destino 
de un espíritu ignorado, 
amargo y triste, el olvido
de unas palabras salidas 
de la boca del dolor; 
pero el hiriente fracaso 
y la torpeza irritante 
de mi mal vocabulario 
y mis versos sin valor 
cuando pretendo llegar 
a la huella de tu nombre 
y sólo encuentro en tus labios 
una helada indiferencia, 
yo te digo que no es triste, 
ni aborrecible ni amargo, 
sino la clara evidencia 
de que mi boca no puede 
seducirte ni alcanzarte, 
desoladora impotencia 
que no puedo perdonar... 

viernes, 6 de abril de 2012

Lo que ya ha sucedido

No sé si un nido, 
tejido con la hierba de abril, 
merece el canto de los polluelos, 
ni si merece el sol 
la espiga que humedece 
el rocío de la noche 
pero lo que ya ha sucedido  
nadie puede volverlo atrás. 

No sé cómo sabe un hombre
que ya no está solo,
ni cómo regresan las palabras
al corazón del que abandonan,
no sé si tienes agua
para la sed de mi alma
pero lo que ya ha sucedido
nadie puede volverlo atrás.

miércoles, 4 de abril de 2012

Feliz y triste


Lo que me hace feliz es la miel de tu boca, 
tus ojos negros, que me han visto, 
tus blancas manos, 
la perfumada voz que produce tu garganta
porque soy todo yo tu propiedad 
y, como una brisa etérea mece 
las grises ramas de un nudoso olivo, 
así, gozosa y suavemente, 
mi corazón se balancea en tu recuerdo,
deseoso de alcanzarte. 

Mas horas hay, también, de aliento amargo 
en las que mis ensueños 
frenan con horror ante un abismo 
que corta, brutal, su galopada 
y, entre la fronda de la fatalidad que me asfixia, 
florece, triste, mi desesperanza. 
No hay desierto tan vasto
como la soledad de esas horas 
ni bálsamo que la cure tan poderoso 
como la espuma de tus labios.

lunes, 2 de abril de 2012

Esta primavera


Todo me recuerda a ti esta primavera, 
las flores, que han surgido de la nada 
y me salen al encuentro en cualquier lugar,  
con sus pétalos delicados de colores intensos, 
el verdor de los senderos, 
que ensancha el alma de quien los recorre estos días, 
el alto cielo, que ayer fue luminoso y azul 
y hoy es gris pero lleno de fecundidad, 
los árboles, que se han engalanado 
después de la triste desnudez invernal, 
los familiares cánticos de los pájaros, 
que, de igual modo que tus mesuradas palabras, 
apaciguan mi espíritu... 
Todo me recuerda a ti esta primavera.
Aunque ella lo inunda todo a mi alrededor 
y llena mis sentidos y circula por mis venas, 
tú eres sólo un ansia que ha nacido dentro 
pero, al saber de ti, te ha reconocido 
y ahora miro a todas partes pero sólo te veo a ti...