jueves, 31 de mayo de 2012

Estabas aquí

A Isabela Dávila

La amargura se ha marchado, 
se ha exiliado la maldad, 
el egoísmo se ha ido, 
ya no queda soledad, 
yo te buscaba, obstinado, 
y tú estabas aquí ya, 
y tú estabas aquí ya... 

miércoles, 30 de mayo de 2012

¿Cómo no voy a amarte?

A Isabela Dávila

¿Y cómo no voy a amarte 
si eres mi plena armonía, 
mi imperturbable apogeo, 
un planear entre las nubes, 
saciedad de la belleza, 
la quietud de un manso mar, 
la más alta plenitud? 
¿Y cómo no voy a amarte 
si te creó la Grandeza? 

martes, 29 de mayo de 2012

Niña

A Isabela Dávila

Tu rostro hermoso de niña, 
tus ojos de ángel de paz, 
tus manos de agua y trigo, 
tu vestido alegre y blanco, 
son dioses del firmamento.

domingo, 27 de mayo de 2012

Gran amistad

A Isabela Dávila y Susana Escarabajal

La soledad que, del alma, 
se hace huésped pertinaz 
va matando el corazón 
con poder inexorable 
mientras gira y gira el mundo 
hasta los días finales 
donde ella es la fría daga 
que asesina la esperanza 
y al hombre desdichado trae 
la más triste de las muertes. 
Quien pueda hallar a un amigo 
con alma sencilla y dulce 
en algún rincón del mundo 
que toque su tierno pecho 
con el más intenso amor 
y, olvidando el egoísmo, 
sea su entera alegría, 
la felicidad del otro 
y sentirse siempre cerca 
de su noble corazón, 
quien pueda decir "te amo", 
con toda el alma decirlo 
pero sólo con el alma, 
quien pueda encontrar belleza 
en el amor de un amigo 
y, como a sí mismo, lo ame, 
cuando parta de este mundo, 
no morirá esa muerte; 
no morirá esa muerte 
pues el amor que le alienta 
es la luz que el mundo mueve, 
manantial de toda vida. 

sábado, 26 de mayo de 2012

Siempre estoy solo

A Bea Magaña

De hiel son estas paredes 
y, en su regazo viscoso 
y frío como la muerte, 
hecho del mundo un despojo, 
la desesperanza bebe 
mi sangre y mi aliento todo.

De hiel son estas paredes 
y, en soledad, atesoro 
amarguras que me hieren 
como las armas de un toro 
porque las puertas no ceden: 
el miedo pone el cerrojo.

De hiel son estas paredes 
con argamasa de odio 
y, como puñales crueles 
o como garras de lobo, 
en mis alegrías hienden 
con sus sombríos recodos.

De hiel son estas paredes
que me separan de todos,
el corazón me envilecen,
de mis sueños hacen polvo;
mi vida, entre ellas, perece
porque yo siempre estoy solo. 

Ha muerto el sol

A Bea Magaña

Ha muerto en mi corazón 
la esperanza que alentaba, 
tu pecho no alberga amor 
para mi alma entregada; 
sólo responde el rigor 
a mi anhelante demanda. 
No me digas que soy yo 
de esta amargura la causa, 
mi bondad no te falló 
ni fe en ti me faltaba; 
no me ahondes el dolor, 
no me tortures el alma; 
deja que hable mi voz, 
que se queje mi palabra. 
La causa es sólo el valor 
y nobleza que te aclaman, 
que abatieron con furor, 
de mi pecho, la muralla; 
la causa es ese dulzor 
de miel que tus labios manan; 
o tu niño corazón, 
tan tierno como el de un hada; 
la causa es la perdición 
que me trajo tu mirada; 
la causa no he sido yo, 
tu perfección fue la causa. 
Ahora, ya ha muerto el sol, 
ahora, no queda nada. 

viernes, 25 de mayo de 2012

El camino es solitario

A Isabela Dávila

El camino es solitario. 
Entre la espuma del mar, 
tiene mi alma aposento 
y ese rumor desolado 
de las olas al romper 
va clamando el vasto son 
de mi nombre abandonado. 

El camino es solitario. 
En mi pecho, no amanece 
un gran sol de luz dorada, 
siempre la tiniebla oculta 
el fulgor de la mañana 
y, al atardecer, el mundo 
se me muere en las entrañas. 

El camino es solitario. 
Nunca habrá una dulce mano 
que me alivie de ese peso 
de saberse vil ceniza, 
excremento de los siglos, 
que atesora para nada, 
dulzura en su corazón.

miércoles, 23 de mayo de 2012

¿Qué puedo hacer?

A Isabela Dávila

¿Qué puedo yo hacer, amiga? 
Y si tus ojos me han visto 
y si de miel son tus labios 
y si traes la primavera 
y si eres sencilla y dulce 
y si tu mirada arroba 
y si tu pelo es hermoso 
y negro como la noche 
y si en tu alma me enredo 
y si es a ti a quien amo 
y si en el mar te he soñado 
y si mi pulso te nombra...
¿Qué puedo yo hacer, amiga? 

martes, 22 de mayo de 2012

Aspiro a ti

Aspiro a ti, 
como a la playa las olas, 
como al viento los pájaros, 
como al sol el día, 
como a la luz el alma; 
aspiro a ti, 
porque tu presencia es mi alimento, 
porque no puedo olvidarte, 
porque tú eres la fe que me mueve; 
aspiro a ti, 
perdido, olvidado, maldito, 
rechazado, aspiro a ti, 
como un loco pertinaz, 
como una estrella encendida, 
como quien camina ya sin rumbo, 
pero con la mente puesta en un sueño, 
aspiro a ti, amada, 
con la esperanza de un gigante, 
ya sólo con la esperanza... 
aspiro a ti,
y no sé por qué me niegas.

Tu miedo

¿Cuándo va a llegar el día 
que no seamos ya esclavos 
de la iniquidad del miedo
y hasta nosotros avance
un batallón de esperanzas?
¿Cuándo encontraré en tu seno
esa añorada indulgencia,
ese perdido perdón,
que te has negado a ti misma
y me mezquinas, avara,
con prodigiosa crueldad?
¿Cuándo vas a detenerte
y contemplarte por dentro
ese vacío que tienes
al que quieres arrastrarme?
¿Cuántas renuncias has hecho
para que acuses sin tregua
al mundo que no dominas
y, al que dominas, castigues
con tan asfixiante agobio?
¿Dónde me conduces, dime?
¿Tan lejos ya de la dicha
 y aún quieres más allá?
Mírate por dentro, mira,
todo ese miedo espantoso
que mirar nunca has querido,
eran pétalos de rosa,
eran lágrimas de azúcar,
era primavera verde,
era lluvia de perfume
era música del viento.
Deja que escape la muerte,
atravesando rastrojos
y que se arroje en el río;
ella te tiene más miedo
del que nunca le has tenido.
¡Ay, madre mía, qué hartazgo...! 

domingo, 20 de mayo de 2012

Lo perdí todo

A Mª José Valverde

No, yo no quiero estar solo; 
no quiero el alma perdida 
entre sus espejos rotos; 
no quiero cerrar mi puerta, 
fría puerta con cerrojo; 
el latido de mis venas 
no quiero que ignoren todos; 
no quiero vivir sin alguien 
que sólo beba en mis ojos 
ni caminar sin la mano 
y la voz que más adoro 
hasta que el camino acabe. 
No, yo no quiero estar solo, 
por eso clamé a tu pecho, 
amiga, y lo perdí todo. 

sábado, 19 de mayo de 2012

No hallo esperanza

A Bea Magaña

No hallo esperanza ninguna  
para este tormento cruel 
que atosiga mi raíz 
y me arrebata la paz. 
Odio mi huella en el mundo 
y odio cuanto represento, 
el rencor más despiadado 
me inspira mi claro espejo 
y como un traidor dañino 
alzo contra mí la daga. 
Nadie puede redimirme, 
es un estigma infernal, 
es la espina que hace llaga 
en mi torturada alma 
y ha convertido mi vida 
en un cieno abominable. 
No hay piedad en mis entrañas 
para el ser que vive en ellas, 
pues me envuelve la pasión 
de arrebatarme la dicha, 
de reprocharme mi esencia, 
de destruir mi existencia 
y de matar mi ilusión. 
Te ha expulsado de mi lado 
la siniestra y fría sombra 
que late en mi corazón, 
agazapada, sedienta 
de turbadora amargura. 
Te me has ido como el aire, 
como ola que no vuelve, 
como pájaro que emigra, 
volando siempre hacia el sur, 
como un sueño al despertar, 
como un barco hacia el ocaso, 
como un jilguero que escapa 
buscando su libertad; 
te me has ido para siempre 
para que yo me deteste 
por no haberme amado más.

jueves, 17 de mayo de 2012

La Sabia Medida

Mi amor se volvió locura; 
perdió la sabia medida, 
la medida de tu peso 
y de tu rostro de niña, 
la medida de tus manos 
y de tu justa palabra.

Mi amor se volvió locura;
quise enredar tus cabellos
en mis palabras hirientes, 
de mi pecho manó sangre,
mi boca fue tu cadena
y mi deseo tu freno.

Mi amor se volvió locura;
perdió la sabia medida;
vio el abismo más oscuro
en el valle de tus manos
y un murmullo de abejorros
en tu garganta sagrada.

Mi amor se volvió locura
y partiste para siempre,
tierna paloma de abril,
dejándome sin tus labios,
los que, en su sabia medida,
eran el sol de mi pecho. 

martes, 15 de mayo de 2012

Tu corazón me has cerrado

Tu corazón me has cerrado 
con menosprecio inflexible 
y sellas con un adiós 
el camino hasta tu puerta; 
en el alma me has dejado 
amargo desasosiego; 
sólo quedan de mi dicha
frías y grises cenizas. 
Hoy abates con rigor 
como espada fulminante 
la ufana fe de mi aliento 
y de mis deseos haces 
tristes ruinas desoladas; 
hoy veo hundirse en el barro 
esperanzas e ilusiones; 
hoy me has quitado del alma, 
el juguete de la vida 
pues mi corazón se muere 
sólo por tu frialdad. 
Mi boca ya se despide, 
mi espíritu ya te olvida, 
y mi alma te disculpa 
tu indolente ingratitud. 
Mas siento una pena inmensa, 
que nada puede aliviar 
en mi pecho entristecido 
cuya tormenta descarga 
por mis ojos anegados 
y, aunque me sé culpable, 
aunque tú nada me debes, 
ay, ahora bien lo sé, 
aunque iniquidad son sólo 
mis exigentes demandas, 
quisiera hacerte reproches 
como un niño abandonado 
quisiera pedir con rabia 
lo que negarme tú quieres 
pues sólo queda en mi alma 
el más amargo dolor.

lunes, 14 de mayo de 2012

Prisión

En esta prisión perpetua
donde me tiene la vida, 
corazón abandonado, 
alma esclava del hastío, 
cuerpo frío, sin caricias, 
mirada fija en la muerte, 
el pensamiento sombrío, 
la boca sin esperanza, 
el pecho deshabitado, 
sin lágrimas ya los ojos, 
vuelvo a despertar de un sueño, 
vuelvo a sentir sus perfiles 
siniestros de soledad, 
el peso de sus paredes, 
hechas de la indiferencia, 
la agonía de sus horas, 
que transcurren vanamente, 
el penar de la existencia, 
despojada de alegría, 
mi litera miserable, 
que nunca me trae el descanso. 
Yo soñé por mi infortunio 
pues, gozando de la dicha 
más grande que nunca vi, 
se han querido abrir mis ojos, 
para despertar al horror. 
¡Qué dolor sentirse nada! 
¡Qué espanto desesperante 
ser del mundo un exiliado!

viernes, 11 de mayo de 2012

Febrero

Desde febrero, no hay hora 
que mi corazón no llenes 
y mi cabeza no ocupes; 
desde febrero, tú eres
el afluente de mi vida, 
fuente de infinita dicha, 
regocijo de mis días, 
báculo de mi esperanza; 
desde febrero, sin ti, 
ya no comprendo mi voz, 
ni mi aliento, ni mi ser, 
ni puedo seguir viviendo 
con el mismo corazón, 
ni la fuerza de la Tierra 
basta a mantenerme en pie; 
desde febrero, tu pecho, 
tan colmado de bondad, 
haciendo de mí un amigo, 
me hace su deudor eterno 
pues me da la primavera, 
el corazón y el destino; 
desde febrero, ha cesado 
la cautividad de mi alma 
pues tú extendiste tu mano 
con la dulzura de un ángel 
y le aliviaste la carga 
de las amargas cadenas. 

jueves, 10 de mayo de 2012

Eres bella

A Isabela Dávila

Eres tú tan bella, amada, 
como el trazado candente 
que hace una estrella fugaz  
en una noche serena; 
eres tú tan bella, amada, 
como una roja amapola 
del más intenso color 
adornada de rocío 
o como un atardecer 
del mes de mayo en mi tierra, 
de ocre y azul pintadas 
las leves y amorfas nubes;
eres tú tan bella, amada,  
como un albaricoquero 
de flores recién abiertas 
cuyas ramas se han vestido 
de mil corazones verdes 
o como la luz del alba, 
del rocío enamorada, 
que, con gran premura, anuncia 
al sublime amanecer; 
eres tú tan bella, amada, 
como las cosas más bellas, 
tan bella eres, amada, 
que eras tú lo que han deseado 
las entrañas de mi pecho 
desde que mis ojos vieron 
por primera vez la luz. 

miércoles, 9 de mayo de 2012

Correspondido

A Isabela Dávila

¡Ya estoy bebiendo el buen vino 
de saberse bien amado!
Por las ventanas abiertas 
de mi alegre corazón, 
han entrado en avalancha 
cien chorros de luz del día 
con clamores de jilgueros 
y perfume de jazmines. 
¡Ya estoy bebiendo el buen vino 
de saberse bien amado! 
En mil colores estallan 
los capullos de las flores 
cuando rozan el tobillo 
de mi amada, que se acerca 
por el sendero del río 
cantando por nuestro amor. 
¡Ya estoy bebiendo el buen vino 
de saberse bien amado! 
El silencio enamorado 
que yo respiro a su lado 
también lo respira ella 
y nuestros besos ahogados, 
que nos parecen de espuma, 
son nuestro diario sustento. 
¡Ya estoy bebiendo el buen vino 
de saberse bien amado! 

Adiós

A Txaro Cárdenas

He soñado que me amabas, 
sentí la amable ilusión 
de prender tu dulce mano 
y unir mi destino al tuyo  
pero he vuelto a despertar 
llorando de soledad 
en el lecho de la angustia. 
Eres libre, vete ya, 
no avergüences mi pudor 
contemplando mis lamentos. 
Las palabras que te dije, 
cargadas de tanto amor, 
no son nada para ti, 
¿y por qué las escuchaste? 
¡Qué cruelmente has reservado 
tu menosprecio por mí! 
No te pido nada más, 
eres libre, vete ya; 
aunque mi pecho reviente 
por la llaga del dolor, 
no escucharás más demandas 
de mi boca abandonada; 
eres libre, vete ya. 
Este naufragio del alma 
que me atormenta y consume 
 para solo uno es plato 
no extiendas hasta él la mano 
ni tus palabras piadosas 
un triste consuelo ensayen; 
déjame llorar la pena, 
la amargura de estar solo, 
que con los años aumenta; 
déjame con mi tormento 
para que entero lo beba 
y me sacie de su hiel, 
apurado hasta las heces. 
Eres libre, vete ya, 
no volveré la cabeza 
cuando se cierre la puerta; 
no quiero mirar tus ojos, 
que me ven con menosprecio, 
ni escuchar tu voz de niña 
para salvar la amistad; 
quiero beber la amargura 
de esta soledad del alma, 
hasta las heces beberla 
y, si después me enamoro, 
que sea ya de la muerte 
para que llegue el descanso 
a este pobre corazón.

lunes, 7 de mayo de 2012

Como una bruma de miel

Como una bruma de miel, 
has derramado en mi alma 
la tuya para que alcance 
el ser plagiando tu forma;
como un amable veneno, 
instantáneo, fulminante, 
arrasador y letal, 
al corazón, me has llegado, 
para que sea tu esclavo; 
como un ángel de gracia, 
atravesando mi pecho, 
con una lanza de amor, 
has venido hasta mi noche, 
para que ascienda hasta ti. 
Trasmutadora en el gozo 
del sufrimiento del mundo
presencia que me deleita, 
alma serena y amiga,
no mires cuánto te amo, 
no mires mi gran pasión, 
no mires mi fe extremada, 
pero piensa que nosotros 
somos almas que nacieron 
para besarse algún día 
pues han llegado a este mundo 
agarradas de la mano.

Tu hermoso nombre pronuncio

A Isabela Dávila

Tu hermoso nombre pronuncio 
cual juguete de mi lengua, 
mi corazón lo conoce; 
es el nombre de los mares, 
el de las verdes montañas, 
el de los ríos de lava, 
el de las lluvias que empapan 
las otoñales praderas, 
el de los soles de mayo, 
el de los valles inmensos 
de ríos que desbordan, 
el de la risa del alba, 
que clama desde el lucero, 
el de una noche sombría 
con serenata de luna, 
el de las nubes violeta 
de anocheceres de invierno, 
es el nombre de torrentes 
con aroma de claveles, 
el de caballos felices 
que bajo el cielo galopan, 
libres del freno y la albarda, 
es el nombre de la Tierra 
y, en el sabor de sus letras, 
la dulzura está del mundo.
Tu hermoso nombre pronuncio,
cual juguete de mi lengua,
mi corazón lo conoce,
y como a la vida lo ama.

sábado, 5 de mayo de 2012

Tú y yo

Eres amanecer en el mar 
y yo, las rosadas hebras que el sol remonta; 
eres el vuelo de un pájaro eterno
y yo, la brisa cálida que le roza las alas; 
eres un torrente que se precipita al abismo 
y yo, el roquedal que acaricias, alegre; 
eres campo vestido de primavera 
y yo, la luz que abre tus flores; 
eres lluvia fértil de otoño, 
y yo, el grito áspero de las nubes; 
eres el canto de un jilguero 
y yo, el aire para cantarlo. 
Amor, eres el alma de la libertad 
y yo, la fuerza que destruye tus cadenas.

jueves, 3 de mayo de 2012

Para ascender a tus labios

A Isabela Dávila

Para ascender a tus labios, 
para cogerte las manos, 
para allegarte con ansia,
hasta mis brazos avaros, 
para buscarme en tu alma, 
hecha tu boca mi meta,
nunca me harán vacilar 
las infinitas distancias
en el espacio y el tiempo;
paso a paso las recorro
con la paciencia de un ave
mientras me sacia la miel
que ahora alberga mi pecho.